Contrataciones

ASMAHAN MEDINET ofrece su baile a todas aquellas personas que desean dar un toque de distinción a sus eventos sociales, ofreciendo distintas modalidades de show, según el evento. Los espectáculos pueden ser de una bailarina profesional solista (ASMAHAN MEDINET), danza en grupo o combinación de ambas. Más de diez años de experiencia nos avalan. El espectáculo dura entre 10-30 min, pudiendo adaptarse a las necesidades de cada evento.

(Aniversarios, Bodas, Cumpleaños, Fiestas Temáticas, Mercados Medievales, Fiestas Alternativas, Inauguración de Locales, Restaurantes, Reuniones Empresariales, Cenas, Jornadas Culturales, Clases Especiales para Danza Oriental y/o Danza Bollywood para Despedidas de Soltera)

Para contrataciones llamen al:

Tlfno:630136918 (lunes a viernes) o escriban a: info@asmahanmedinet.es

En todos los casos, las contrataciones se harán según disponibilidad de horario y mediante entrevista previa.

10 sept. 2007

IL DIVO: Alex Zenne



CRONICA

Zenne Alex: LA DANZA DEL VIENTRE ES COSA DE HOMBRES
por ILDEFONSO GONZALEZ.

Estambul Escenario del club Fox, Estambul (Turquía). Un vientre se retuerce al ritmo de la música ante un público embelesado con el tintineo de las caderas. Viste pantalones negros holgados, tocado con cadenas, cinturón generosamente decorado y una capa que le confiere un aire de pavo real cuando extiende los brazos. Nada inusual de no ser porque quien esta noche interpreta la danza del vientre no es una exótica bailarina. Es un hombre.

Se llama Ercan Sahin -rebautizado artísticamente como Zenne Alex o Alex a secas-, es turco, tiene 31 años, y se ha convertido en un rara avis: uno de los pocos hombres en el mundo que bailan la danza del vientre. «El baile no tiene sexo. No puedes decir que este u otro baile es de chico o de chica», dice él.

El caso es que las habilidades de Alex lo han catapultado a la fama y los vídeos con sus actuaciones trascienden ya, a través de la ventana de youtube, las fronteras de Turquía. En su país es un ídolo. Por 15 minutos de baile cobra unos 1.500 euros y tiene la agenda siempre llena de bolos en discotecas, hoteles de lujo, fiestas particulares y hasta conciertos de rock. «En mi trabajo ser discreto es lo más importante. No te voy a dar nombres pero sí te puedo decir que he bailado ante políticos y empresarios muy conservadores, nacionalistas o islamistas», confiesa a Crónica.

En Turquía, Alex cuenta con una legión de seguidores entre los que figura su propia madre y es invitado con frecuencia a participar en programas de televisión, donde incluso lo parodian. «Para que uno sea una estrella lo tienen que imitar», dice orgulloso.

AUTODIDACTA. Dueño de una clínica de depilación por láser de día, danzarín del vientre de noche, Zenne Alex lleva bailando desde los 16 años cuando comenzó a trabajar como animador en hoteles de Bodrum, un conocido centro turístico en el Mar Egeo. Nunca ha pisado una escuela de danza y se declara autodidacta. «Lo mío es talento», presume.
Es consciente de que no todo el mundo encaja bien que un hombre practique la danza del vientre. «Es probable que a los machitos españoles no les atraiga», dice, «pero eso sucede en todos sitios. En Turquía hay gente a la que le gusta y gente a la que no. Eso se llama democracia».

A lo largo de la entrevista, insiste en subrayar que su arte no le ha causado problema alguno pese a practicarlo en Turquía. Le desagrada el cartel de fundamentalista que Occidente, dice, suele colgarle a su país. «En Turquía hay islamistas, hay ateos, hay mujeres que hacen top less y hay Alex. Somos el único país del mundo musulmán que acepta todas estas cosas a la vez», sentencia.

A la danza del vientre la califica de ejercicio saludable, especialmente recomendable, asegura, para los políticos. «¿Cómo se llama el presidente español? Zapatero, ¿no?», pregunta dando muestra de su conocimiento de España. «Me encantaría bailar con Joaquín Cortés, pero no con Shakira, porque lo que ella hace no es oriental. Se parece más a un striptease», critica.

Aunque el más popular, Alex no es el único bailarín que actúa en Turquía, donde los hombres han recuperado una tradición que se remonta a tiempos otomanos, cuando jóvenes varones amenizaban con sus danzas los palacios del sultán ante la ausencia de mujeres que vivían apartadas en el harén. «Ahora, debido a la fiebre por lo oriental en todo el mundo», explica Alex, «cada vez hay más hombres que quieren mover las caderas». Sobre todo, en Reino Unido, pero también en Rusia, China y Corea del Sur.

ESPAÑA. A España, la fiebre del belly dance, como también se conoce a la danza del vientre, ha llegado este verano de la mano del grupo Banghra. Compuesto por tres veinteañeros, está arrasando en las listas de ventas de nuestro país con My on way, su primer sencillo. Javi, Victoria y Lidia combinan el pop y la danza del vientre con una estética muy similar a la de las películas de la factoría Bollywood.

Otra muestra de la creciente afición por este baile casi contorsionista la encontramos en la academia informal que ha montado la joven madrileña Patricia García en Estambul. Patricia imparte clases de danza del vientre a un grupo de diez españoles que viven en esta megalópolis turca por motivos de trabajo. Aunque de momento sólo asisten chicas, la española sostiene que cualquiera es un belly dancer en potencia. «Todo el mundo puede, pero en el caso de los hombres pasa un poco como en el ballet. Por vergüenza o por considerarlo un baile de mujeres no hay muchos hombres que lo practiquen, pero hay quien lo hace tan bien o mejor que muchas mujeres».

3 comentarios:

Asmahan Medinet dijo...

A fuerza de repetirme...escribo lo siguiente. Todo baile, repito TODO baile tiene su lado femenino y su lado masculino. Pasos específicos para mujeres y para los hombres. Muchas veces parecidos, pero con un leve cambio en la aptitud. Los bailes representan hechos y costumbres de los países. Claro que un hombre puede bailar. ¿Quién ha dicho lo contrario? y como toda danza. La Oriental también tiene su versión femenina y masculina. He visto hombres bailar la danza oriental en su versión masculina y me ha gustado. Lo que no me gusta tanto, es ver un hombre bailar la danza oriental en su versión femenina y mucho menos cuando ya se visten como una mujer. Yo los llamo los drag-queen de la Danza Oriental y es fantástico!... porque los Drag me encantan y me parecen unas personas estupendas.Con mucho sentido del humor. Es BIEN cierto que los hombres (en casi todas las culturas por no decir TODAS) en un momento dado de la historia y por la represión a las que se tenían a las mujeres. Estos adoptaron los papeles de las mujeres tanto en el teatro como en la danza. Pero creo que ese tiempo ya pasó.Tampoco es cuestión de crear una guerra sobre quien baila mejor si hombres o mujeres. Esta Danza NO es compentecia, es FELICIDAD y COMUNICACIÓN. ¿Porqué crea esta fascinación en muchos hombres aprender la versión femenina? porque nunca he visto a un bailarín de flamenco salir con bata de cola...Hay profesoras que no les importan enseñar oriental femenino a hombres y a otras sí. Yo estoy en el segundo caso y no es por feminismo ni nada de eso. Si no porque no me sentiría nada cómoda explicándole a un hombre "ciertos" movimientos y porque creo que el feeling con el resto de las alumnas se perdería. Es nuestro tiempo, nuestra burbuja dónde a través de la danza nos mostramos sin las mascaras que llevamos en el día a día. Y quiero dejar bien claro, que yo también he aprendido (y sigo haciéndolo) de coreografos hombres. Que los hay y muchos!. Cada cual que encamine su arte, su baile y su carrera como mejor le plazca, pero que aclare mejor ciertos terminos. Me parece que ya hay bastantes malinterpretaciones de ésta Danza, para que se alimenten más falsos mitos ¿no creis?. El comentario sobre Shakira tampoco me parece acertado. Esta es mi opinión. ¿CUAL ES LA VUESTRA?

LALELO dijo...

Bailar es un buen punto yo como no se me gusta desbarrar y tambien es divertido, aunque sea la ignorancia del baile. Un biquiño

Asmahan Medinet dijo...

También es una buena opción,je! Un beso